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¿Cómo identificar el phishing?

El ataque de phishing suele llegar a través de un mensaje o correo electrónico. Lo más seguro es identificarlo en este paso. Por esta razón, es importante seguir una serie de consejos sencillos y de sentido común para evitar que tu seguridad se vea comprometida:

  • Comprueba que el nombre del remitente es conocido y que la dirección de correo electrónico es legítima. Para ello comprueba que el dominio (texto que se encuentra a la derecha de la arroba "@", como por ejemplo, @educa.madrid.org) se corresponde con la entidad de la que dice provenir. Si tienes dudas, sigue analizando el mensaje o contacta con la entidad por otro medio para cerciorarte.
  • Revisa el cuerpo del mensaje y desconfía si:
    • La supuesta entidad te manda el mensaje a la dirección de correo que no es en la que habitualmente recibes sus mensajes.
    • El mensaje comienza con un saludo genérico, como "Estimado cliente", "Notificación a usuario", etc. sin ningún otro dato que te identifique.
    • El contenido del mensaje te parece sospechoso ya que es distinto a los que sueles recibir en nombre de esa entidad: solicitud de datos inusuales; requerimiento de un pago que, si no se hace, puede incrementar la cantidad adeudada; tentación de un falso reembolso de un supuesto cobro erróneo; amenaza de bloqueo de cuentas, etc.
    • El lenguaje contiene errores de ortografía, concordancia o redacción. Los ciberdelincuentes suelen usar traductores automáticos para la redacción del mensaje trampa y, sin embargo, ninguna institución o entidad con cierta reputación enviaría mensajes mal redactados.
    • Comprueba cualquier enlace o link que aparece en el cuerpo del mensaje pasando el ratón por encima sin clicar ningún botón. Normalmente aparecerá en una pequeña ventanita la dirección URL "real" a la que dirige ese link. Si no coincide con la del remitente o crees que no se corresponde con la del sitio que representa, probablemente se trate de phishing.
    • ¡No te fíes de los documentos adjuntos! Suelen contener código malicioso que se ejecuta al abrirlos. Si no es ningún documento, factura o informe que hayas solicitado, no lo abras.

    Esta es la regla universal: si tienes dudas de lo que estás haciendo o de la identidad de la persona que te manda el email, ¡no hagas clic!